SOUND ARTIFACTS
Curated by Sema D’Acosta
DA2 Salamanca, June 4, 2024
In the second half of the 20th century, technology enabled music to become a universal form of expression. First the vinyl record, and later the emergence of the cassette tape and portable cassette players, helped consolidate the democratization of listening and the personalization of recordings. Synthesizers were also essential to this revolution, capable of taking sounds beyond the limits of traditional instruments. Part of our identity was built upon sound artifacts that would define who we are or who we have been. Today, the world is different. Music no longer has a physical presence; it has become intangible, and in the 21st century, it has taken a new direction as a driving force behind the concerns of young people.
One of the most surprising creations that viewers will be able to see and hear in the galleries is the B71 (2017–2026), a piece that is at once a sculpture, a sound installation, and an object of experimentation. Conceived as an unconventional musical instrument with an analog aesthetic, through this laboratory-like contraption the artist reveals the poetics that emerge from recombining audio fragments and exploring textures that elude digital media, thereby generating a dialogue between the artisanal and the technological. This contraption resembles an electroacoustic organ inspired by Baroque organs.
Through a connection to websites and a dedicated app, the B71 retrieves meteorological data from satellites to independently generate sound patterns that respond to climatic variations such as changes in wind, temperature fluctuations, or storm intensity. Here, the listening experience transcends the purely musical realm and transforms the interpretation of the climatic environment into a score with aesthetic significance.
Deconstructing Harmony (2026) is a large-scale, previously unseen installation being presented for the first time at DA2. It functions as a creative ecosystem where the manual and the precarious converge to—drawing on principles of contemporary music—break down melodies into their smallest elements.
Artefactos sonoros
Comisariado por Sema D’Acosta
DA2 Salamanca 4 Junio 2024
La tecnología permitió en la segunda mitad del siglo XX que la música se convirtiera en una expresión universal. El disco de vinilo primero o la aparición de la cinta de casete y los radiocasetes, sirvieron para consolidar una democratización de la escucha y la personalización de las grabaciones. En esa revolución también fueron esenciales los sintetizadores, capaces de llevar los sonidos más allá de los instrumentos tradicionales. Una parte de nuestra identidad se construyó sobre artefactos sonoros que marcarían lo que somos o hemos sido. Hoy, el mundo es otro. La música ya no tiene corporeidad; se ha vuelto algo intangible y, en el siglo XXI, ha tomado otro rumbo como motor de las inquietudes de los jóvenes.
Una de las creaciones más sorprendentes que podrá ver y oír el espectador en las salas es el B71 (2017-2026), una pieza que es escultura, ingenio sonoro y objeto de experimentación. Concebido como un instrumento musical no convencional de estética analógica, con este artilugio-laboratorio el artista revela la poética que surge al recombinar fragmentos de audio y explorar texturas que escapan a los soportes digitales, generando así un diálogo entre lo artesanal y lo tecnológico. La apariencia de este artilugio es la de un órgano electroacústico inspirado en los órganos barrocos. A través de una conexión a páginas web y una app específica, el B71 obtiene datos meteorológicos de satélites para producir por sí mismo patrones sonoros que responden a variaciones climáticas como cambios del viento, las fluctuaciones de la temperatura o la intensidad de las tormentas. Aquí, la experiencia de escucha trasciende el ámbito puramente musical y convierte la interpretación del entorno climático en una partitura con sentido estético. Deconstructing harmony (2026) es una gran instalación inédita que se presenta por primera vez en el DA2. Actúa como un ecosistema creativo donde convergen lo manual y lo precario para, asumiendo preceptos de la música contemporánea, plantear una descomposición de las melodías a sus mínimos elementos.







